Salvemos los océanos: los buenos hábitos que debemos adoptar
El 8 de junio es el día mundial de los océanos.
Nos gustaría compartir muchas imágenes bonitas de animales felices y aguas cristalinas, pero en cambio no podemos dejar de hablar de un problema ya ineludible: el plástico en los océanos.

Las cifras no son alentadoras: cada año al menos 8 millones de toneladas de plástico terminan en los mares y, a día de hoy, se estima que hay más de 150 millones de toneladas de plástico en los océanos.
No hace falta mirar al mundo entero para leer cifras exorbitantes: piensa que cada año 570 mil toneladas de plástico terminan en las aguas del Mar Mediterráneo, ¡el equivalente a 33.800 botellitas de plástico arrojadas al mar cada minuto!
La situación es bastante preocupante, pero hay un rayo de esperanza: cada uno de nosotros puede cambiar las cosas en su pequeña medida. Al fin y al cabo, son las gotas las que forman el océano.

¿Cuáles son las acciones que pueden marcar la diferencia en nuestra cotidianeidad?
Hemos recopilado aquí abajo 4 buenos hábitos para reducir la contaminación de los océanos:
1. Evita las botellas de plástico
Nos lo han dicho desde niños: “el agua es de todos”, ¿cómo es que somos tan reacios a beber la del grifo? ¡Eliminemos de la mesa las botellas de plástico, eligiendo en su lugar botellas reutilizables de colores!
Exacto, ¡puedes ser green y fashion al mismo tiempo!
2. ¡Nunca basura en el suelo!
“¡Seguro que mi colilla en el suelo no va a contaminar los océanos!”
Giro inesperado: es justamente ella.
Tanto si estás en la playa, en la montaña o en la ciudad, todos los residuos que tiras al suelo terminan en los océanos. Por eso, ¡no dejes nunca basura en el suelo, mascarillas incluidas!

3. No a los envases de plástico
Hay una buena noticia: desde el 3 de julio de 2021 entrará en vigor una directiva de la UE que prohibirá en Europa casi todo el plástico de un solo uso.
Mientras tanto, elimina el consumo de vasos, platos, cubiertos y pajitas desechables de plástico, que además... piénsalo bien: ¿realmente necesitas las pajitas?
Hoy y en el futuro, para la compra de muchos productos, prefiere los envases de papel o vidrio a los de plástico.

4. Bolsas de tela para la compra
Cuando vayas a hacer la compra, lleva contigo una bolsa de tela. ¿Por qué comprar una bolsa cada vez, cuando puedes utilizar siempre la misma y ser la persona más cool del supermercado? Admítelo: ¡son preciosas!

Estos son solo algunos de los consejos para empezar a ayudar a los océanos con pequeñas acciones cotidianas. Si tienes alguna otra regla a seguir, escríbela en los comentarios: compartir las soluciones es fundamental para hacerlas virales.
Por último recuerda: ahora que el verano está a la vuelta de la esquina y te escaparás al mar el fin de semana, cuando pasees por la orilla y notes basura en el suelo, no mires hacia otro lado, recógela y tírala a la papelera más cercana.
Se trata de una acción de unos segundos que, como muchas otras, ayudará a disminuir el plástico en los mares, a hacer más agradable un paseo por la playa y, quién sabe... quizás incluso a salvarle la vida a una tortuga.










