Eberhard & Co: El tiempo que nunca se detiene
El tiempo que nunca se detiene: un viaje al alma de Eberhard & Co.
Desde la Maison de l'Aigle hasta las aguas del lago de Neuchâtel, la historia de una independencia que dura 140 años
Hay una fecha, un lugar y un gesto que cuentan mejor que cualquier otra cosa quién es realmente Eberhard & Co. La fecha es 1887, el lugar La Chaux-de-Fonds, la cuna de la relojería suiza en el corazón del Jura. El gesto es el de un joven de veintidós años que decide apostarlo todo por sí mismo. En la segunda mitad del siglo XIX, entre talleres artesanales y las primeras fábricas manufactureras, un joven de veintidós años llamado Georges-Lucien Eberhard, hijo y nieto de relojeros, albergaba un sueño ambicioso: fundar su propia manufactura relojera. En 1887 ese sueño se hizo realidad, cuando Georges-Lucien abrió su primer taller en La Chaux-de-Fonds.
No fue una empresa cualquiera: el joven empresario apostó todo por la innovación y la artesanía, y esa elección, inicialmente considerada arriesgada, resultó ganadora, tanto que en pocos años la empresa creció hasta convertirse en uno de los principales fabricantes del país, mereciendo la sede emblemática de la Avenue Léopold-Robert, coronada por un águila que todavía hoy domina el perfil de la ciudad. Pero si tuviéramos que elegir una imagen capaz de sintetizar el espíritu de la Maison, elegiríamos el lago, no la fábrica. Porque la herencia submarina del Scafograf hunde sus raíces en la historia de la colección desde 1959, cuando, como dice la leyenda, Maurice Eberhard llevaba a su joven sobrino a las orillas del lago de Neuchâtel para probar personalmente la resistencia del primer Scafograf 100, sumergiéndolo él mismo en el agua antes de someterlo a las pruebas oficiales que certificarían su rendimiento. Un gesto que lo dice todo: antes de ser un producto, el reloj Eberhard debía ser una promesa cumplida en la muñeca de quien lo llevaba.
El alma cronográfica de la Maison Eberhard & Co
Si hay un hilo conductor que atraviesa los 140 años de historia de Eberhard & Co., es la constante investigación en el campo del cronógrafo. Ya en 1939, la Maison creó un cronógrafo de pulsera con función rattrapante, una de las complicaciones más sofisticadas de la relojería, capaz de medir dos intervalos de tiempo simultáneamente gracias a una segunda aguja de los segundos superpuesta a la principal. Un logro técnico que confirmaba la vocación de Eberhard por los instrumentos de precisión. En esos mismos años, los cronógrafos de la Maison fueron elegidos también por los oficiales de la Marina Real italiana, apreciados por su robustez, fiabilidad y precisión en condiciones operativas difíciles. Una relación con Italia que, a lo largo de las décadas, ha seguido siendo uno de los elementos distintivos de la identidad de la marca.
En la posguerra llegó otro hito: la colección Extra-Fort, destinada a convertirse en una de las más representativas de Eberhard. Los modelos históricos destacaban por soluciones técnicas como la caja escalonada con fondo articulado, diseñada para facilitar las intervenciones de mantenimiento en el movimiento manteniendo una alta protección contra los agentes externos. Hoy, ese espíritu revive en el Extra-fort Roue à Colonnes Retour en Vol, que conjuga la estética de los cronógrafos históricos con contenidos técnicos contemporáneos. El movimiento adopta la rueda de pilares, visible a través del fondo de cristal de zafiro, y la función flyback (retour en vol), que permite poner a cero y reiniciar el cronógrafo con una sola pulsación del botón, una complicación desarrollada en los años 30 para satisfacer las necesidades de los pilotos.
La esfera, acabada con motivo frappé, se completa con contadores con labrado circular y azurée, disponibles en diferentes combinaciones cromáticas, testimonio del equilibrio entre tradición y modernidad que sigue caracterizando a la Maison.
Chrono 4: cuando el salpicadero se convierte en esfera
Si hay un reloj que ha marcado la historia reciente de Eberhard & Co., es sin duda el Chrono 4. Presentado en 2001, fue el primer cronógrafo del mundo con cuatro contadores alineados horizontalmente, una solución patentada que se ha convertido en el sello distintivo de la Maison.
Detrás de esa línea horizontal hay una historia de obstinación.
A pesar de que no era en absoluto sencillo modificar los movimientos tradicionales para satisfacer esa exigencia, la tenacidad de Palmiro Monti, determinado a llevar hasta el final su idea, hizo realizable la alineación de 4 contadores de forma lógica y estéticamente atractiva. ¿Por qué es un desafío técnico y no solo estético? En los cronógrafos tradicionales, los contadores de minutos y horas se disponen en ejes separados (típicamente a las 3, 6, 9 y 12) porque es ahí donde los trenes de rodaje encuentran naturalmente espacio alrededor del barrilete y el tren de tiempo.
Forzar cuatro contadores (los tradicionales contadores de minutos, horas cronográficas y segundos continuos, con la adición de un indicador para las 24 horas continuas) en una única línea recta significa repensar enteramente la disposición mecánica del calibre, sin sacrificar ni la precisión ni el grosor de la caja. Para el coleccionista, esto se traduce en un objeto que se lee de forma instintiva, sin la gimnasia visual requerida por un tricompax clásico: el ojo se desplaza en secuencia, de izquierda a derecha, como en un salpicadero de competición.
La nueva colección Contodat: el coraje del fil orange
En los años setenta, mientras la crisis del cuarzo cuestionaba el futuro de la relojería mecánica, Eberhard & Co. eligió permanecer fiel a su propia identidad. Aunque retoma el nombre de una colección de 1955, el Contodat se inspira en un modelo deportivo con brazalete integrado realizado por la Maison precisamente en esa década. Una elección que refleja la visión de Palmiro Monti, entonces al frente de la empresa, quien siguió apostando por la mecánica tradicional en un momento en el que todo el sector parecía volcarse hacia la electrónica.
Hoy, ese coraje regresa bajo la forma de una colección contemporánea. Presentado en la edición de Watches and Wonders 2025, el Contodat marca un nuevo capítulo para la marca suiza con su primera colección de relojes deportivos equipados con brazalete integrado: la gama incluye dos modelos, el Contodat Automatic solo hora y el Contodat Chronographe con funciones cronográficas. El hilo narrativo que une el pasado y el presente es lo que en la Maison llaman cariñosamente el "fil orange" (hilo naranja): un detalle cromático que reaparece entre los contracolores de la esfera y recuerda que, incluso en la crisis más negra, alguien eligió no apagar la llama.
El nuevo Scafograf 200 MCMLIX: la herencia del mar en 39 milímetros
Si el Contodat rinde homenaje a los años setenta, el Scafograf 200 MCMLIX lleva las manecillas de vuelta a 1959, año de nacimiento del primer diver profesional de Eberhard & Co. y fuente de inspiración del nuevo modelo presentado en Watches and Wonders 2026. El nombre, expresado en números romanos, evoca precisamente aquel año, mientras que la caja de acero de 39 mm retoma las proporciones compactas de los relojes submarinos de la época, reinterpretándolas en clave contemporánea. Diseñado para un uso real bajo el agua, el Scafograf 200 MCMLIX ofrece una impermeabilidad de hasta 200 metros, con fondo y corona atornillados y una válvula automática para la salida del helio a las 9, solución pensada para inmersiones en saturación. El bisel unidireccional con inserto de cerámica antirrayas completa una dotación técnica a la altura de la tradición de la colección. El guiño al modelo de 1959 es evidente también en el diseño de la esfera, caracterizada por los grandes índices triangulares a las 3, 6, 9 y 12 y la típica aguja de las horas de punta, elementos estudiados para garantizar la máxima legibilidad y que se han convertido con el tiempo en una firma estilística de la línea Scafograf. Entre las novedades más interesantes destaca el debut del brazalete de malla milanesa dentro de la colección Eberhard. Realizado en acero pulido y equipado con el cierre 2CLICK®, combina el encanto vintage típico de los años cincuenta y sesenta con una elevada comodidad en la muñeca, gracias a su estructura flexible y a la continuidad de la trama incluso en los eslabones ajustables. La colección está disponible con esfera negra o azul, cada una propuesta en dos variantes: una con efecto ahumado (dégradé) y una con acabado uniforme en el centro, enmarcada por una minutería plateada con labrado satinado circular. Un conjunto de detalles que confirma la voluntad de Eberhard & Co. de reinterpretar uno de sus modelos más icónicos sin traicionar su identidad.
Tazio Nuvolari y la Gold Car Collection: el mito sigue corriendo
El vínculo entre Eberhard & Co. y Tazio Nuvolari nace de una historia auténtica: se cuenta que el célebre "Mantovano Volante" llevaba un cronógrafo Eberhard durante sus legendarias hazañas en los años treinta. Una relación que la Maison celebró oficialmente en 1992 con el primer cronógrafo dedicado al campeón, dando vida a una colección convertida con los años en un punto de referencia para los apasionados del motor y la relojería. En 2026, con motivo de Watches and Wonders Geneva, esta historia se enriquece con un nuevo capítulo con un cronógrafo que reinterpreta el modelo original de 1992 en clave contemporánea. La caja de 40 mm encierra una esfera con motivo Clous de Paris, que aporta profundidad y carácter, mientras que el bisel evoca los instrumentos de los coches de carreras de época gracias a una escala graduada en millas por hora, de 37 a 310 mph, y el típico labrado de rosetas que recuerda al perlage. En la versión más exclusiva, la Gold Car Collection, el fondo de cristal de zafiro permite admirar el movimiento automático con una masa oscilante decorada con un grabado en oro de 18 quilates que representa el Alfa Romeo Tipo C conducido por Nuvolari, un detalle que rinde homenaje a la leyenda del automovilismo.
Traversetolo: el carácter del oversize
Si el Chrono 4 y el Tazio Nuvolari representan el alma más deportiva de la Maison, el Traversetolo expresa su rostro más rebelde. Presentado en 1996, este reloj solo hora de carga manual se ha convertido en uno de los modelos más apreciados y longevos de Eberhard & Co., conquistando con el tiempo un lugar fijo entre los bestsellers de la marca. El nombre, inusual para un reloj suizo, rinde homenaje al municipio emiliano de Traversetolo y, con sus generosos 43 mm de diámetro, es uno de los primerísimos modelos de reloj que abrió el camino a la moda de los relojes "oversize".
Una gema oculta, a un paso del 140° aniversario
En un panorama cada vez más orientado a las estrategias de marketing y a las ediciones especiales, Eberhard & Co. continúa distinguiéndose por un enfoque coherente con su propia historia. Ante el 140° aniversario de la Maison, las novedades presentadas confirman una filosofía que mira al patrimonio técnico y estilístico de la marca, reinterpretándolo sin desnaturalizarlo. Para quien busca una relojería auténtica, hecha de contenidos antes que de clamor, Eberhard representa todavía una elección capaz de conjugar tradición, calidad constructiva y una fuerte identidad. Es una marca que a menudo conquista con el tiempo: detrás de cada colección se encuentran una larga experiencia en la realización de cronógrafos, un cuidado constante por los detalles y la voluntad de preservar un carácter independiente. Un planteamiento que acompaña a la Maison desde sus orígenes, en 1887, y que continúa hoy definiendo su valor en el panorama de la relojería suiza.

















