La importancia de dormir

En un periodo histórico que exige ser productivos y estar atentos en cada momento de nuestras frenéticas jornadas, muchos descuidan el sueño.
Con un cálculo rápido, hemos visto que pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo, por lo tanto… tiene que ser algo importante, ¿no? Por eso hemos decidido detenernos un momento e intentar comprender la verdadera importancia de dormir.
¿Cuál es la cantidad adecuada de sueño? Y, sobre todo, ¿por qué es tan importante dormir? En este artículo hemos recopilado una serie de información demostrada a nivel científico sobre el sueño, esperamos que te sea útil: ¡buena lectura!

¿Cuánto dormir?

Un adulto debería dormir entre 7 y 9 horas. A muchos les habrá pasado que, al dormir más de 9 horas, se sienten aturdidos. En cambio, al dormir menos, las consecuencias son mucho más desastrosas y todo el cuerpo se resiente, sobre todo desde el punto de vista cognitivo; de hecho, está comprobado que la falta de sueño conlleva un aumento de la distracción y un empeoramiento del razonamiento y de la creatividad.
Por último, recuerda que sacrificar horas de sueño para estudiar o trabajar es contraproducente. Por cada noche sacrificada, tendrás dos días de concentración arruinados: ¿realmente vale la pena?

¿Cuándo dormir?

Los modelos más eficaces relacionados con las horas de sueño, según los expertos, son dos: el sueño monofásico, que consiste en dormir las horas necesarias únicamente por la noche, y el sueño bifásico, que prevé la mayor parte de las horas de sueño durante la noche y una siesta por la tarde.
Existen muchas escuelas de pensamiento; una tercera, por orden de fama, es el sueño polifásico, es decir, distribuido a lo largo del día. ¡Las mamás primerizas pueden entender de qué estamos hablando! Se ha demostrado que es una fase que se puede adoptar por periodos breves, pero a largo plazo resulta difícil de mantener.

¿A qué hora dormir?

Se han definido tres categorías fisiológicas entre la población:

  • Los "madrugadores", que representan el 40% de la población, aquellos que, apenas se pone el sol, en las primeras horas de la noche empiezan a sentir cansancio y se van a dormir; despertándose al amanecer y logrando ser productivos durante las primeras horas de la mañana.
  • Los segundos son definidos como "búhos", el 30% de la población, aquellos que desplazan hacia adelante el ciclo del sueño, yéndose a dormir tarde, sintiéndose productivos por la noche y despertándose tarde por la mañana.
  • Los "intermedios", el 30% restante, se identifican en el punto medio entre los dos extremos; no se van a dormir ni muy tarde ni muy temprano, duermen la cantidad adecuada de horas y se despiertan descansados.

¿Alguna de estas te resulta familiar? Parece extraño, pero estas categorías biológicas existen y debemos aprender a convivir con ellas; es inútil intentar cambiarlas, por mucho que nos esforcemos, siempre tendemos hacia una de estas en particular.
De hecho, si tienes la posibilidad de organizar tus horas de sueño manteniéndote en tu zona de confort, ¡hazlo! Escucha a tu cuerpo y hazlo feliz, es una enorme suerte que todos deberíamos tener.

¿Cómo dormir bien?

La calidad del sueño incide drásticamente en la calidad de nuestra salud. Pero, ¿en qué consiste un sueño de calidad? Dormir bien significa no tener un sueño interrumpido, no despertarse durante la noche y dormir siempre durante las mismas horas. Parece imposible, ¿verdad?
La sociedad en la que vivimos nos obliga a llevar ritmos frenéticos en los que a menudo el sueño es la última de nuestras preocupaciones, pero existen precauciones que podemos adoptar para realizar pequeños y grandes mejoras en la calidad de nuestro sueño, para que sea realmente un "descanso".

La ciencia nos ayuda con algunos consejos:

  • Intenta ser regular: es fundamental mantener una cierta rutina, vete a dormir siempre a la misma hora y no te fuerces a dormir más o menos de lo necesario.
  • Haz ejercicio físico y pasa tiempo al aire libre durante el día, pero ten cuidado de no irte a dormir inmediatamente después de entrenar; deja pasar tiempo antes de acostarte.
  • Evita el consumo de alcohol, café y nicotina antes de dormir.
  • Realiza actividades relajantes antes de dormir: intenta meditar 5 minutos, lee un libro, busca una manera de distender y relajar la mente. Evita, por tanto, momentos de estrés o adrenalina.
  • Duerme a oscuras: especialmente cuando te quedas dormido, pero también mientras duermes, no tengas fuentes de luz cercanas; te ayudará a relajarte.
  • No comas ni bebas demasiado antes de irte a dormir.
  • Evita las pantallas antes de dormir, quizás uno de los consejos más difíciles de seguir dada la importancia de la tecnología en nuestra vida cotidiana. La luz azul de tabletas, televisores, ordenadores y teléfonos inteligentes es enemiga de una buena calidad de sueño. Un consejo: intenta dejar el móvil en otra habitación en lugar de llevarlo a la cama.
Hemos resumido todo en este Post en nuestra página de Instagram:

instagram post consejos para dormir mejor

En conclusión, al final de este artículo somos aún más conscientes de lo importante que es el sueño para nuestro organismo, al igual que beber o comer.
Dormir poco y mal tiene repercusiones en nuestra salud a corto y largo plazo; ahora depende de nosotros cambiar o mejorar nuestros hábitos para vivir al máximo y aprovechar a nuestro favor el momento del descanso.

¡Ahora te toca a ti! ¿Crees que el sueño es importante para tu equilibrio físico y mental? ¿Has tenido experiencias que te hayan hecho comprender su importancia? ¡Háznoslo saber en un comentario aquí abajo!

Fuentes:
P. Maquet, “The role of sleep in learning and memory”, 2001
M. Engle-Friedman and S. Riela, “Self imposed sleep loss, sleepiness, effort and performance”, 2004
M. Walker, “Why sleep matters now more than ever”, 2020
M. Walker, “Six tips for better Sleep”, 2020

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